martes, 20 de octubre de 2009

Alternoventas bogotanos (1995)

En una entrada pasada presentamos un aporte a las celebraciones de la edición número quince del festival Rock al Parque.

De ese mismo documental realizado en 1995 por María Victoria Cortés para Colcultura, presentamos dos presentaciones de grupos hoy disueltos: Monóxido y Yuri Gagarin. Dos caras del rock alternativo que se hizo en Bogotá en los años 90.

A pesar del indiscutible talento de ambas bandas, sus caminos por la industria discográfica fueron disparejos. De Monóxido alcanzó apenas a editarse una canción grabada para una recopilación de rock colombiano editada por Radioactiva (en lo que fue la presentación en sociedad de La Derecha y Aterciopelados). Imperdible en su video la aparición de algunos históricos en tarima: el musicólogo y periodista Ángel Perea como presentador de las jornadas del festival en el parque Simón Bolívar y Ernie Becerra con Alexei Restrepo como respaldo en las guitarras de la banda.



Por su parte, los tocayos del primer humano cosmonauta lograron editar dos larga duración (Los Demos y Yuri Gagarin) antes de su retorno a tierra en 1999. Guillermo Morales (incorporado a los Gagarin en 1998) sigue haciendo historia hoy como baterista de la excelente banda Delavil. Acá los vemos en un estadio Olaya Herrera inusualmente cedido para el rock.


jueves, 15 de octubre de 2009

Los abuelos del rock paisa (2003)


De gran valor es el escrito que presentamos en esta entrada, autoría de Paulo Cepeda y publicado por El Tiempo, 4 de mayo de 2003.

Sabiendo la abundante información que por años la prensa antioqueña ha brindado sobre las bandas de rock de su región, es una pena que hoy el material de sobra que de ellas se escribió no sea tan fácil de consultar. Por eso valoramos que lejos en épocas y espacios, un diario capitalino haya abierto alguna vez un espacio a hablar de dos proyectos históricos del rock colombiano: Nash y Carbure.

De la persistencia de ambos proyectos, debemos las fabulosas olas de bandas paisas que desde los años 80 han nutrido de forma notable al rock hecho en Colombia. La potencia de Carbure sería escuchada por aquellos que luego harían Parabellum, Kraken o Masacre. Luego de Nash, la experiencia de un Víctor García serviría en los estudios de Medellín para darle el primer empujón a Bajo Tierra, Ekhymosis y Estados Alterados.

Las luces se apagaban, la guitarra emitía un sonido como de cajita musical y su cantante y showman parodiaba un muñeco de cuerda. Mientras caminaba entre la neblina, un haz de luces de colores irrumpía en el escenario e iluminaba los rostros maquillados de los músicos.

No era precisamente Alice Cooper en concierto, sino Judas, la legendaria banda de rock de Medellín recordada por la vieja guardia roquera. Corría el año 1975 y el desaparecido Sergio Lombana entonaba con su voz rasgada: En tu mente /está presente / esa ideade la muerte /que acompañaal vivo y al inocente Esta estrofa es de la Canción de Judas, la obertura de su ópera de rock presentada en el Teatro Pablo Tobón Uribe y que montaron tras quedar deslumbrados con Jesucristo Superestrella. Por al grupo lo bautizaron Judas.

Esa presentación era todo un hito y como teníamos que lucir como verdaderas estrellas, la deuda para adquirir botas y chalecos nos duró tres años y mi mamá que fue la fiadora tuvo que colaborarnos , dice su guitarrista líder Jorge Calderón.

Era pura mística y amor al arte. No tenían dónde ensayar y todo era contra la corriente. Por eso todo fue en vivo y nunca grabaron, pero a los jóvenes les gustaba. Los adultos, en cambio, se reían diciendo: Esos peludos marihuaneros qué ruido hacen , recuerda Calderón.

En 1971 Calderón conoce al baterista Jorge Montoya con quien se da a la tarea de formar a Judas y en 1974 lo consolida con Edgar Echavarría (guitarra rítmica), Sergio Lombana (voz y showman) y Nicolás Londoño (bajo).

Así surgió la banda más representativa de rock duro en la ciudad, luego de que en las décadas anteriores del gogó, el yeyé y Elvis Presley, Los Yetis se colgaran por primera vez una guitarra, cosa que era todo un suceso, e interpretaran twist.

En ese entonces nadie cantaba en español porque la gente decía que era muy mañé dice Calderón . Por eso para darle gusto a la gente la mayoría de canciones eran covers de los grupos de los que nosalimentábamosi como Black Sabbath, Led Zeppelin, Depp Purple o Rolling Stone, entre otros .

En una terraza de la carrera 70 con circular cuarta, Judas realizaba conciertos cada 7 de diciembre y en esa esquina se aglomeraban hasta 5.000 personas. Sin embargo, los mejores conciertos fueron en el Coliseo Mayor de Medellín y en de El Campín de Bogotá, como teloneros del grupo inglés The Musicians. Eso fue una crema la verraca.

Medellín, con fama de rockera Calderón recuerda que otros de los grupos de ese entonces eran Ensalada de cerebro y Los Cavernícolas, pero la competencia de Judas se llamaba Sobredosis. Estos dos últimos grupos, luego de que a finales de los 70 se desintegraran, dieron paso a Carbure y a Nash a principios de los 80.

Nash éramos los bacanes de pelo largo, 1,90 de estatura y parecíamos un grupo extranjero por el maquillaje y los instrumentos. Ensayábamos a diario y tocábamos covers, pero era un rock muy elaborado por la onda de Queen y a los adultos les gustaba , dice su baterista Hernán Cruz. Grabaron dos discos con sus más sonados The wepin silence o Running withe face city boys.

Nash se presentaba en teatros como el Odeón 80, el Lido y el Tropicana. También en San Andrés, Pasto, Cali y Bogotá donde en dos ocasiones estuvo en Espectaculares JES, con la venia de Armando Plata Camacho.

En cuanto a Carbure su nombre surgió en una reunión espeluznante - según Calderón y sus canciones más conocidas y propias fueron El Faltón, de gran difusión radial, así como Hombres en serie y Carne y hueso. Lastimosamente encima de los master originales grabados en Discos Victoria grabaron vallenatos.

A mediados de los años 80 ambos grupos se desintegraron y a pesar de que fue de cierta manera una moda que incluía alcohol y marihuana, esos grupos motivaron muchas camadas de jóvenes que formaron grupos de rock , concluye Calderón quien hoy en día impulsa a nuevos talentos a través de Calderón Producciones.

Por su parte Cruz, quien actualmente integra el grupo de jazz Alcatraz y es profesor de batería en Yamaha, dice que la ciudad ha tenido fama de roquera y el género ha evolucionado a géneros como el hard core, pero lo mejor es que el músico ya no toca de oído sino que estudia y se preocupa por otras tendencias.
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martes, 6 de octubre de 2009

21 años en Contacto


Hoy 6 de octubre se lanzó la esperadísima edición conmemorativa de Contacto, aquel álbum emblemático del pop colombiano de los años 80, aquel primer álbum de la eterna Compañía Ilimitada de Juancho Pulido y Camilo "Piyo" Jaramillo.

En 1987, ya con más de diez años de trayectoria, Compañía Ilimitada viajó a Miami a grabar el que sería apenas su segundo trabajo discográfico y su primer larga duración. Luego de un juicioso trabajo de pre-producción coordinado por Andrew Loog Oldham, la banda ya convertida en dúo fue contratada por CBS. Aventurados a hacer una estancia de un mes en Estados Unidos, terminaron realizando un trabajo de cinco meses en el que acabaron indocumentados y endeudados.

Terminada esa dura experiencia (a la que el rock colombiano siempre se ha acostumbrado), el álbum fue lanzado a mediados de 1988, esperando intencionalmente la explosión en Colombia de la moda del "rock en español". Para tal fin, se realizó un concierto en el desaparecido Teatro Almirante (en la 85 con 15) en el cual a Juancho y Piyo los acompañaron en la banda de soporte músicos que también hicieron y harán historia en Colombia: Nacho Pilonieta (proveniente de Ship), Luis Fernando Ochoa (quien antes de su notable carrera en los estudios empezó tocando en Nash) y Gerard López, que luego formaría la banda Signos Vitales. De esos días data la promoción del exitoso sencillo "La calle".

De ese álbum resultaron canciones muy interesantes: "Amigo", un reggae secuenciado escrito en forma de guiño a San Andrés; "Cometas", una sorprendente y arriesgada rajaleña eléctrica que aquí es explicada por Juancho (minuto 5'13") y por supuesto "Siloé", un homenaje a la arquitectura del popular barrio de Cali que ya se había grabado en 1984. A continuación el videoclip de esta última.



El esfuerzo inmediato de meses y la esperanza de años, se materializaron en el Concierto de Conciertos. Aquí vemos, precisamente, la memorable apertura de Compañía Ilimitada de un evento que hizo historia en la Bogotá ochentera.



Y hoy, como hace dos decenios, el lanzamiento de Contacto 2009 estuvo precedido de expectativas algo postergadas. Hace un año, con las celebraciones de los veinte años del Concierto de Conciertos, ya se anunciaba que vendría una reedición de este material. Pero como toda obra grande requiere de paciencia en su hechura, el nuevo Contacto se hizo esperar hasta este año, ya lejos de cabalísticas conmemoraciones. Así que para su lanzamiento definitivo se optó por recordar que en 1989, hace veinte años, la balada "Siempre estaré" era número 1 en la radio colombiana.

En este sitio web oficial, se describe el resultado final: una nueva versión de "Siempre estaré", interpretada al lado de Maía, un DVD con la videografía del grupo y un libro anexo coordinado por Andrés Ospina -el juicioso cronista de la historia del rock colombiano- con notas de los periodistas Sandro Romero, Daniel Samper Ospina y Gustavo Gómez.

No queda más que felicitar y desear larga vida a este dueto insignia del rock colombiano. Que este nuevo paso ojalá haga justicia con el heroico lugar de Juancho y Piyo en un movimiento pop que en Colombia ha estado a veces tan lleno de merecidas flores de un día, predecibles lugares comunes y malas copias de lo ya probado.
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jueves, 1 de octubre de 2009

Audiovisuales y rock en Colombia (fragmentos para una investigación) II

Cerramos esta revisión sobre la relación entre el rock y el audiovisual en Colombia, con dos listados. El primero, un bosquejo realizado con muy poco rigor sobre algunos de los documentales para TV que se han metido con el rock colombiano. Además, cerramos con una lista (esta si completa) de los largometrajes en cine que en su música original o sus bandas sonoras han involucrado a músicos formados en la escena rock.


Televisión (series documentales). El rastreo de estas fuentes aun es más difícil debido a la desaparición de la mayoría de productoras que hasta 1998 hacían televisión en Colombia. Salvo Antaño y hogaño (1958), tal vez la primera referencia audiovisual a la generación que vio llegar el rock and roll, no tenemos datos sobre trabajos que aborden el tema de manera central hasta los años ochenta.

Saltando a los trabajos realizados en las últimas dos décadas, se destaca especialmente "Historia en tiempos de rock" (Nohora Rodríguez, 1989), título dado a cuatro capítulos de la serie La fuerza de la historia de Cenpro TV (aquí un fragmento sobre Crash, otro con Hora Local y otro dedicado al punk). A pesar de su vejez y de algunas imprecisiones, es dentro del material disponible a la fecha, el trabajo audiovisual más ambicioso sobre la historia del rock en Colombia.

Sin ahondar en producciones recientes, debemos destacar algunas emisiones que el desaparecido Colcultura produjo para sus series de TV Señales de vida e Imaginario, las cuales destacamos por su carácter pionero: Compañía Ilimitada en 1990 (uno de los primeros documentales colombianos dedicados por completo a un grupo de rock), El rock nunca morirá en 1991 (un vistazo a testimonios de diversa procedencia sobre el valor cultural del rock) y los primeros trabajos audiovisuales dedicados a Aterciopelados (1993) y a Rock al Parque (1995). La serie también dedicó programas al menos a dos pioneros: Dr. Rock y Ernie Becerra, ambos realizados en 1995.


Música de rockeros en el cine.
Fuente: Largometrajes colombianos en cine y video, Fundación Patrimonio Fílmico Colombiano


Una mención especial merecen los largometrajes que en su música original o en su banda sonora se han valido de rockeros, costumbre que en el segundo apartado, por motivos comerciales se va hacendo cada vez más frecuente e inclasificable.

El listado lo inicia Reencuentro (Jorge Sáenz, 1980), donde participaron los ex-Malanga Alexis Restrepo y Augusto Martelo (quien también diseñó el cartel que aquí vemos).

Un reconocimiento especial merecen los ex-Hora Local Gonzalo de Sagarmínaga y Nicolás Uribe, quienes además de llevar una dilatada trayectoria en televisión, han participado juntos en la música de las películas de Sergio Cabrera La estrategia del caracol (1993) y Águilas no cazan moscas (1994), la trilogía De amores y delitos (Heriberto Fiorillo y otros, 1995) y El colombian dream (Felipe Aljure, 2006).

Por separado, Sagarmínaga colaboró en Golpe de estadio (Sergio Cabrera, 1996), Todo está oscuro (Ana Díez, 1998), Soplo de vida (Luis Ospina, 1999) y La primera noche (Luis Alberto Restrepo, 2003); mientras que Uribe hizo lo propio en Secuestro (Camila Motta, 1992), Las fábricas del agua (Luis Alberto Restrepo, 2000), Como el gato y el ratón (Rodrigo Triana, 2002), La historia del baúl rosado (Libia Stella Gómez, 2005) y El ángel del acordeón (María Camila Lizarazo, 2008).

Por su parte, las bandas sonoras han tenido desde los últimos diez años generosos espacios para artistas de rock o músicos a la manera de los anteriores, formados en este género. Diástole y Sístole (Harold Trompetero, 1999) abrió ese camino con el grupo Ión y le siguieron Tato Lopera, La Derecha y Ciegossordomudos en Kalibre 35 (Raúl García, 2000); las 1280 Almas contribuyeron al sonido de los largometrajes Madrugada (Felipe Paz, 1999) y Malamor (Jorge Echeverri, 2003). Por su popularidad, Aterciopelados ha figurado en varios trabajos: El séptimo cielo (Juan Fischer, 1999), donde también aparece la música de Iván Benavides; Bolívar soy yo (Jorge Alí Triana, 2002); Rosario Tijeras (Emilio Maillé, 2005), al lado de Juanes, y La milagrosa (Rafael Lara, 2008), con The Hall Effect y donde también repite el cantante paisa.

Otras cintas para tener en cuenta son Bogotá 2016 (2001), con música de Juanita Dientes Verdes en el corto de Pablo Mora ¿Quién paga el pato?; El carro (Luis Alberto Orjuela, 2003), con temas reciclados de Mario Duarte; Sumas y restas (Víctor Gaviria, 2004), con música original del ex-Nash Víctor García y Violeta de mil colores (Harold Trompetero, 2005), donde Iván Benavides vuelve a participar. En Las cartas del gordo (Dago García y Juan Carlos Vásquez, 2006) se incluyó música del naciente grupo Delavil y en El colombian dream (Felipe Aljure, 2006), además de los ya mencionados, participaron Sociedad Anónima, Coffe Makers y otra vez Ciegossordomudos. Como dato curioso, la excelente banda Diva Gash dio sus primeros pasos en la banda sonora de After Party, The Movie (Julio César Luna y Guillermo Rincón, 2002), aquel trabajo recordado más por el justo modo como la crítica lo ha ridiculizado.

Finalmente, entre los estrenos recientes en Colombia, figuraron Perro come perro (Carlos Moreno, 2008) con el conocido tema de Superlitio; Yo soy otro (Óscar Campo, 2008), cinta que incluyó música del grupo caleño La Fábrica; y El arriero (Guillermo Calle, 2009), con la participación de Malalma, Systema Solar y Bomba Estéreo.

Nota: Actualizamos el listado con sorpresas aportadas por la primera generación del rock colombiano. La legendaria Columna de Fuego aportó dos canciones a la cinta Préstame tu marido (Julio Luzardo, 1973) y el trabajo Ajuste de cuentas (Dunav Kuzmanich, 1984) incluyó material de Humberto Monroy y su grupo Génesis. Se trata, por lo tanto, de dos valiosos antecedentes a la recurrente tendencia que vive el cine colombiano en los últimos años.

viernes, 25 de septiembre de 2009

Audiovisuales y rock en Colombia (fragmentos para una investigación) I



Imágenes de Rodrigo D no futuro
(Fuente: www.colarte.com)




Un acervo documental aun por explorar para escribir la historia del rock colombiano son los trabajos audiovisuales. Obviando el videoclip y los musicales televisivos, intentaremos en esta entrada elaborar un listado tentativo de argumentales y documentales
colombianos (en cine y video) en los que el rock ha hecho presencia.

Es necesario advertir que de la indagación resulta una lista irregular y difusa, ya que las fuentes disponibles son escasas y a pesar del interés que pudo despertar este tema entre jóvenes realizadores de diferentes épocas, el grueso de las producciones audiovisuales sobre el particular se realizaron durante los últimos quince o veinte años.

Largometrajes. Limitándonos a largometrajes, la historia apenas comienza en 1983 con Pepos (Jorge Aldana), película sobre la vida nocturna de unos adolescentes donde el rock (con música de Alexis Restrepo) sirve como fondo musical. Hay que esperar hasta los años 90 para retomar el rock con la comentadísima Rodrigo D no Futuro (Víctor Gaviria, 1990) y su no menos recordada banda sonora que puso en el mapa a buena parte del movimiento underground de Medellín. Dos documentales en video, entre otros temas que abordan, se acercan a los pioneros del rock: En los criollos años sesenta (María Elvira Talero, 1993) y Sueños de generaciones (Ana Isabel Guerrero, 1995), haciendo este último un paralelo entre la juventud de los sesenta y los noventa.

En mi reloj siempre son las 5 y 15 o Rock a la carrera (María Amaral, 2000), reanuda las obras de ficción, con una historia en la que aparecen Mario Duarte, Policarpa y sus Viciosas y "El Profe" Álvaro González. Dentro de los trabajos del controvertido Adolfo X, merece mencionarse ¿Quién crees que eres? (2004), título inspirado en un tema del grupo de metal industrial Neus y donde también se incluye música de Tenebrarum. El rock paisa es el tema de tres recientes documentales: Medellín es un parche… punk (Rodrigo Mora, 2007), sobre el movimiento subterráneo con énfasis en el grupo Fértil Miseria, Rockeros (César Augusto Ospina, 2007) sobre las implicaciones de hacer rock en Medellín e Impotable diversión (Juan Pablo Motta, 2008), que aborda la historia de I.R.A.

Por último, generan una gran expectativa dos trabajos en proceso de realización: A los 15 uno ya es grande (Klych López), ganador de la convocatoria para conmemorar los quince años de Rock al Parque y Al compás del rock (Tania Moreno), un ambicioso documental sobre el rock en Colombia entre 1957 y 1975.

Fuente: Largometrajes colombianos en cine y video, Fundación Patrimonio Fílmico Colombiano.


Otros metrajes. La recopilación de medio y cortometrajes es mucho más difícil por circunscribirse muchos de ellos a trabajos estudiantiles.

Reconocidos realizadores como Julio Luzardo, Carlos Mayolo o el periodista Diego León Giraldo, realizaron tomas de conciertos y festivales entre 1968 y 1973. Otros realizadores siguieron su ejemplo y dejaron imágenes como estas (de Ancón), que en la actualidad son de muy difícil localización, salvo por el material que parcialmente conserva la Fundación Patrimonio Fílmico.

Dentro del material que puede considerarse accesible, por la posibilidad de consultar su ubicación en colecciones públicas están los trabajos Bogotá en rock (Memorias de un festival realizado en 1975) de Julio Nieto Bernal, Sonidos ocultos (sobre el movimiento rockero bogotano en 1991), Bandas, las de Bogotá (Proyecto para TV presentado por Juan Carlos Flores y Daniel García-Peña en 1993), Cinco años por toda la derecha (Registros sobre la historia del grupo la Derecha, 1997), 3 Libras: Música para enfermos (difundido corto de Mauricio Vergara sobre una banda caleña) de 2002 y Más allá del no futuro (sobre el punk y el hardcore de Medellín según uno de sus protagonistas) de José Juan Posada.

sábado, 19 de septiembre de 2009

Traphico

Traphico es una grata rareza en la que ha sido la más sufrida generación del rock colombiano. De un grupo de muchachos que se presentaban en 1979 en la pista Hielorama, al norte de Bogotá, surgió esta talentosa banda influida por el hard rock, el rock melódico y más tarde algunos visos de rock progresivo.

Apadrinados por Armando Plata Camacho, lograron cifras excepcionales para una época en la que el rock se le condenó a la marginalidad y al carácter minoritario: dos larga duración editados por Sonolux, 180 conciertos en las principales ciudades colombianas y varios miles de copias vendidas de su primer álbum. Algunos cinéfilos recordarán además, que el estreno en Bogotá de películas como Jesucristo superestrella o el Concierto por Bangladesh, estuvo precedido de presentaciones de Traphico en una especie de doblete rockero.

El grupo estuvo integrado por Ernesto Rozo (guitarra), el ruso Vitalii Druzhinin (voz, teclados), Blu Martínez (batería) y Miguel Alzate (bajo). Por descubrimiento de Rozo, se les sumó luego Gustavo Erazo, un virtuoso guitarrista que por entonces contaba con 16 años.

De su primer trabajo de 1980 (Traphico), presentamos los temas bilingües "Ilusiones" y "Nueva generación". Los videos hicieron parte de una presentación realizada para El Show de las Estrellas de Jorge Barón, dirigida por Plata y grabada en los estudios Phonovisión (hoy Audiovisión).





En esos mismos estudios grabaron en 1982 Stop, su segundo trabajo, el cual fue curiosamente promocionado en un aviso de la revista Billboard (ver preguntas 23 y 35 de este test). Del material presentado en este álbum se han subido a la red las canciones "Loneliness" y "Crazy People", extraídas del Show del siempre "sin frenos" Jimmy Salcedo.



El grupo se disolvió en 1983 por diferencias entre sus integrantes. Del misterioso y políglota Druzhinin, nada volvió a saberse; Alzate, lastimosamente se retiró de la música y Erazo se radicó en Los Ángeles, donde hoy sigue tocando con la crema del jazz californiano. Allí también estuvo Rozo por diez años, donde integró el grupo Bravo. A su regreso a Colombia en 1992, conformó Ex-3 al lado de Blu y de los ex-Ship Nacho Pilonieta y Alexei Restrepo.

En los últimos años, Blu ha hecho parte de la banda de Chucho Merchán, mientras que Rozo (con el nombre Cherozzy) sigue activo difundiendo su música bajo una propuesta llamada por él "Bamburock", difundiendo su trabajo a través del interesante portal tumusicaya.com. Ambos se juntaron en 2005 para alternar en la presentación en Bogotá de Alan Parsons Live Project y en 2009 para el fallido retorno de Traphico en Rock al Parque. Esperamos que la circunstancia del reencuentro nos permita pronto volver a ver en vivo a este histórico y fabuloso capítulo de nuestro rock.

lunes, 14 de septiembre de 2009

La historia repetida a medias (2000)

Un interesante artículo salió el 10 de noviembre de 2000 en la recordadísima "Página del rock" del diario El Tiempo, a propósito de la edición del primer volumen de La historia no se repite, intento que emprendió Sum Records de recopilar los éxitos del pop colombiano de los años ochenta y noventa.

La gran virtud de esta selección (que sacó otros dos volúmenes en 2002 y 2003) fue la de rescatar grabaciones caídas en el olvido y por entonces jamás puestas en formatos digitales (especialmente Zona Postal, Sociedad Anónima u Hora Local). Mereció también aplausos en esta primera parte, la resurrección de un tema que en 1990 se convirtió en la carta de despedida de Pasaporte: "Lejos de aquí", composición de un tal Andrés Calamaro quién además acompañó a Elsa Riveros en la voz.

Una selección bien irregular, por supuesto, pero que así recuerda los revueltos de tarimas y parrillas de programación que acompañaron la difusión de nuestro rock hasta los días de Rock al Parque. Y claro, era un retrospectivo año 2000 que revelaba el guayabo de que rockeros que se conocieron diez o doce años atrás, ya casi nadie los recordaba

¿Si las "leyendas" de los ochenta tenían a esa suerte, que podíamos esperar en esos años de los recuerdos de La Columna de Fuego, Los Flippers o La Banda Nueva?

Por lo menos para una reivindicación nostálgica, la memoria de los lectores de El Tiempo demostró en el siguiente artículo ser superior a la de la prensa y la industria. Queda la justa impresión de que algunos de los temas sugeridos hicieron parte de las dos siguientes versiones de ese compilado.

La historia no se repite 2

Estaba cantado, la selección de éxitos del disco La historia no se repite, 15 grandes éxitos del rock & pop colombiano, resulta insuficiente, aunque necesaria. Entre las ausencias más frecuentes que señalan los lectores de la Página del Rock se destacan la de 1280 Almas, banda bogotana de gran trayectoria en todo el país. También se menciona a la legendaria Pestilencia.

Es evidente que las generaciones más recientes del rock nacional y las bandas que se mueven en la franja de lo underground fueron blanqueadas, especialmente Ultrágeno de Bogotá, Polvo de Indio, de Medellín y los Superlitio de Cali.

La discusión sigue abierta y se esperan nuevas sugerencias y aportes a esta historia del rock nacional.

De las nuevas generaciones. Habría que buscar en lo hecho en los últimos años en Bogotá, canciones que tienen más vigencia entre las nuevas generaciones.

1. Las sugerencias son: Soledad Criminal, 1280 Almas; Diablo, 1280 Almas; Fango, La Pestilencia; Soldado Mutilado, La Pestilencia; Redes Rojas, Catedral; La Pinta, Sonora Cienfuegos; La Pinta, Sonora Cienfuegos; Ultrágeno, Ultrágeno; La inconvenientemente, Ultrágeno; Por creer en el blues, Vértigo; Felina, Polvo de indio; Revolution, Danny Dodge; Super Hassan, Superlitio; Negro sol, negra luna, Superlitio; Bombalacrán, Bombalacrán y Bogotá, Desorden Social, Carlos Aguilar Editor de la revista El Gato Araña En desacuerdo Para empezar me gustaria decir que no estoy de acuerdo con algunos comentarios publicados en el artículo: 1. Si bien Bolero falaz fue todo un éxito, me parece un tanto apresurado calificarlo como el clásico del los clásicos de nuestro rock y además como el Satisfaction criollo. Más cerca a esta comparación estaría tal vez, para quedarnos con el mismo grupo, Sortilegio. Además, ese fue su verdadero primer gran éxito, aunque no haya salido en MTV.

2. En cuanto a Como decirte, es la versión de Compañía Ilimitada de un gran éxito de Cat Stevens, no del grupo británico Genesis.

3. Siguiendo con Juancho y Piyo, no creo que Siloé sea su más grande creación. Durante toda su trayectoria tuvieron otras canciones que marcaron más la vida artística de este grupo. Por qué no quedarnos con el gran clásico del rock capitalino: En la calle.

Bueno, y para terminar, me gustaría dar mi lista de las posibles canciones que yo publicaría en otra recopilación o las que tal vez hagan falta en este: Sortilegio, Aterciopelados; En la calle, Compañía Ilimitada; Marinero, 1280 Almas; La Torre, Doble UC y Alice, La Derecha Muchas gracias por su atención y que viva el rock colombiano. Philippe Siegenthaler.
(N. de la R. La canción Como decirte es efectivamente original de Cat Stevens, pero Compañía Ilimitada le quiso hacer un homenaje a la banda colombiana Génesis, pioneros del rock colombiano, quienes hicieron una exitosa versión en español de esa canción. Esta banda fue contemporánea del gran grupo británico del mismo nombre).

Contribución de Medellín. Hola, desde Medellín para escribirte sobre algunas canciones que faltaron en la recopilación de La historia no se repite. Creo que fallaron en la canción de Estados Alterados, el himno de ellos es Muévete y no El velo, aunque no deja de ser un buen tema, igual con Kraken, cuyo tema Vestido de cristal estuvo sonando muy bien en España, deMedallo y creo que hizo falta el primer grupo al que le escuché música en español en Colombia, se trata de Carbure, quien a principios de los 80 sonaron fuertemente con El faltón. De Cali recuerdo a Toke de Keda con Toma mi mano, que sonó en todo el país y de pronto, si está Gabriel Turbay, por qué no José Gaviria que tuvo sus buenos temas: Camaleón por ejemplo. Olvidaba a Klimaxx, de Medellín, quienes fueron teloneros de varios grupos extranjeros que nos visitaron y que pegaron con un tema llamado Amores en technicolor. Alex Quiceno.

Extraña a las Almas. Hola, acabo de leer el reportaje sobre la primera edición de canciones del rock colombiano, que ojalá no sea la última. La que se quedó por fuera con mucho dolor fue la agrupación bogotana 1280 Almas, con la canción Soledad Criminal, ya que en mi concepto es de las únicas bandas que hacen rock de verdad en Colombia. Freddy Fernando Ibáñez Madrid, España.